Superado el paréntesis de las vacaciones de verano, regresa hoy la serie de entrevistas sobre las empresas familiares de Iscar en un trabajo conjunto con la Asociación de Empresarios de Iscar (ASEMI) y el apoyo de Caja Duero y la Junta de Castilla y León JESÚS MOLINA RICO Administrador y gerente de la empresa Juan Molina S.A. de Iscar "Las generaciones deben incorporarse voluntariamente"
ANTONIO SASTRE PELAEZ VALLADOLID.—De vuelta de vacaciones parece que no han existido, ya que nos llevamos las preocupaciones de la empresa al lugar de descanso. No obstante, al menos, una «cesura» es necesaria para renovar el ritmo de trabajo. Iscar no descansa, después de las fiestas y finalizado agosto, las abejas vuelven a aprovisionar el panal, que por supuesto, está hecho de madera. Otra empresa, en este caso Julián Molina S.A., de más de cuarenta años de vida fabril. La fundó el padre de Jesús allá por 1959. Nuestro protagonista, Jesús Molina, muchos años en su empresa familiar, una infancia y una adolescencia marcada por el ritmo del trabajo. Quizás, entonces no se hablaba de adolescencia, sólo de cómo hacer puertas. El está satisfecho por todo lo conseguido para su empresa pero agotado por las responsabilidades. Ser empresario es equivalente a tomar decisiones constantemente y por tanto, equivocarse y acertar. Esa es la vida de Jesús y de su empresa. ¿Ha vivido su propia vida o ha sido la empresa familiar la que ha vivido por él? No cabe duda de que Jesús es un corredor de fondo." — ¿Cómo vio en su infancia el nacimiento de su empresa? — Mi padre, Julián Molina Benito estuvo durante siete años, movilizado en plena Guerra Civil. Posteriormente, estuvo trabajan-do diecisiete años en otra empresa del sector. Antes de 1958 puso en marcha un taller de carpintería junto con mi tío Marcos. Estuvieron juntos algún tiempo. Cuando yo tenía doce años me incorporé al taller de mi padre y de mi tío. No obstante, varios profesores convencieron a mi padre para que me enviase a estudiar a la Escuela de Capataces de Coca (Segovia). Mi hermano Máximo se incorporó también a trabajar, cuando mi padre y mi tío maduraban la idea de separar sus caminos para iniciar su actividad por separado. Es duro para un muchacho de doce años verse en la necesidad de incorporarse al trabajo para afrontar la supervivencia de la familia y de la empresa. Mi hermano y yo trabajamos con mi padre hasta que cumplió los sesenta y cinco años. Al día siguiente de su jubilación, le detectaron una grave enfermedad, falleciendo tres años después. Ya en enero de 1986 transformamos el negocio familiar en sociedad anónima. — ¿Qué funciones desarrolla cada uno de los hermanos gestores? — Las decisiones que afectan a nuestra empresa suelen tomarse de forma consensuada, siendo más habitual que yo participe en aquellas relacionadas con la inversión y el aprovisionamiento, mientras que mi hermano Máximo interviene más en desarrollos técnicos y de fabricación. — ¿Los familiares ajenos a la gestión influyen en la marcha dad empresarial traslada- "Es un sector complejo y es difícil amortizar las inversiones destinadas a proyectos de exportación" cotidiana de la empresa familiar? — Indudablemente. Mi madre influía poderosamente en mi padre y todos los que nos dedicamos a la activimos nuestro «día a día» en el trabajo, al ámbito familiar, recogiendo opiniones que, con una perspectiva distinta, te pueden ayudar a actuar de una forma más objetiva. — Una de las habituales recomendaciones que se dirigen a las empresas familiares es que se internacionalicen ¿Cómo ha vivido ese proceso su empresa? —A nivel nacional tenemos representantes comerciales en todas las comunidades autonómicas. En los últimos años hemos participado, con apoyo institucional en el conocido programa PIPE (Plan de Iniciación Promoción Exterior), con la ilusión de abrir mercados fuera de España. Contamos con la colaboración de varios técnicos en comercio exterior que nos realizaron prospecciones de mercado y que nos acompañaron en numerosas misiones comerciales (Jordania, Líbano, Rusia, Israel, Portugal, Bulgaria y Rumania). No obstante, es un sector muy complejo y es difícil amortizar las inversiones destinadas a proyectos de exportación. — ¿Desarrolla su empresa algún otro proyecto empresarial? — Sí. En 1992 creamos, con la
misma estructura de participación societaria, MOLDURAS JEYMA S.A. que
vino a complementar, con la fabricación de molduras y cercos, la de
puertas que desarrollaba la empresa matriz — ¿Desarrolla su empresa algún programa de Investigación y Desarrollo? — Sí. Nuestra empresa siempre ha sido muy respetuosa con el medio ambiente y, bajo la supervisión del Centro Tecnológico CARTIF (ubicado ubicada en el Parque Tecnológico de Boecillo), hemos concluido un importante proyecto para que, mediante el aprovechamiento de los residuos de madera, generar la energía necesaria para su utilización en el proceso productivo, la obtención de agua caliente sanitaria y dotar de calefacción a todas nuestras instalaciones — ¿Ve positivo que las nuevas generaciones se vayan incorporando a su empresa familiar? — En nuestra generación la incorporación era casi obligada para ayudar a sacar adelante el negocio familiar. Hoy día, soy partidario de que las generaciones que nos sucedan se incorporen voluntariamente y en función de su preparación y conocimientos. Nosotros ya tenemos incorporados a algunos de nuestros hijos. No descarto la utilización de gestores externos si los hijos deciden no continuar con la actividad. Aún no nos hemos planteado la sucesión, ya que se trata de un proceso muy complejo y de la larga duración. Jesús, muchos años en su empresa familiar, una infancia y una adolescencia marcada por el ritmo fabril. Quizás, entonces no se hablaba de adolescencia, sólo de cómo hacer puertas. El está satisfecho por todo lo conseguido para su empresa pero agotado por las responsabilidades. Ser empresario es equivalente a tomar decisiones constantemente y por tanto, equivocarse y acertar. Esa es la vida de Jesús y de su empresa. ¿Ha vivido su propia vida o ha sido la empresa familiar la que ha vivido por él? No cabe duda de que Jesús es un corredor de fondo.
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